miércoles, 20 de julio de 2016

FOTOGRAFIANDO SUEÑOS

Nacida como un modo de captar la realidad de forma fidedigna, la fotografía ha servido también desde sus mismos orígenes para crear mundos de fantasía. Es una lógica unión de contrarios: cuanta más sensación de existencia real se proporcione a lo imaginario, con más fuerza impactará en el cerebro del espectador. Es la misma razón que lleva a muchos pintores surrealistas a plasmar sus mundos oníricos con una técnica detallada y cercana en ocasiones al hiperrealismo. Un paisaje extraído de un sueño, un escenario imposible, un ser que solo habita en el cerebro de su creador: plásmalos de forma minuciosa, emulando las leyes físicas del mundo en el que nos desenvolvemos, y les otorgarás una increíble vitalidad.

viernes, 15 de julio de 2016

CARTAS DESDE EL ENCIERRO

Cuando lo saqué del interior de una caja llena de libros de segunda mano, ignoraba que estaba tomando entre mis manos algo mucho más grande que lo que parecían anunciar sus reducidas dimensiones. La caja en cuestión era parte de un donativo para la biblioteca de mi instituto; como se han producido varios a lo largo del curso, soy incapaz de precisar su procedencia. El caso era que se acercaban las vacaciones y yo pretendía establecer cierto orden entre los montones de libros viejos y con frecuencia polvorientos que flanqueaban ―hasta casi sepultarla― mi mesa de ordenador.

viernes, 8 de julio de 2016

UNA ORILLA DIFERENTE

Cuando llego a la playa a primera hora de la mañana, él ya está allí. Sentado en la orilla, en el punto en que las olas pierden su fuerza y se limitan a lamer con suavidad sus piernas inmóviles. Él mira con fijeza esa agua que lo rodea, le sube hasta la cintura, crea algún remolino en la arena del fondo y se retira al fin para volver a subir en breve. Su mirada es lo único fijo en ese constante movimiento de vaivén, en el trajín de los bañistas madrugadores que pasamos junto a él recibiendo en el rostro la brisa y el tenue calor de la mañana.

martes, 5 de julio de 2016

INICIALES QUE SON NOMBRES

He leído bastante a lo largo de mi vida sobre Emily Brontë (pocas figuras literarias me fascinan tanto como ella), pero desconocía por completo su historia de amor con Robert Clayton. Una historia atípica, intensa y truncada que, según narra Ángeles Caso en su libro Todo ese fuego, unió a la hija del reverendo Brontë con un muchacho de clase trabajadora en el tránsito de la infancia a la edad adulta.

domingo, 3 de julio de 2016

LOS CUADROS DE JUNIO (2016)

La artista belga contemporánea Karien Deroo puebla sus lienzos de imágenes sugerentes, que producen la inquietud más difícil de controlar: aquella cuyo origen no llegamos a precisar del todo. Su centro de atención es el ser humano, captado casi siempre en solitario, abstraído o inmerso en estados de ánimo que no siempre se identifican a primera vista. Los títulos de sus cuadros, poéticos y reveladores, juegan un papel importante a la hora de aclarar el sentido de sus obras. La que encabeza estas líneas responde al de Querido Dios. La actitud de la joven modelo queda así vinculada a un instante de recogimiento religioso o tal vez de fuerte deseo o necesidad; resulta tentador especular sobre el motivo de su plegaria. El rostro serio y concentrado de la niña queda dividido por la violenta iluminación que lo deja a medias entre la luz y la sombra. Todo es solemne y oscuro en este lienzo cuya protagonista nos resulta enternecedora por contraste y sobre la cual sentimos deseos de saber mucho más: sería delicioso poder estar por un momento en el interior de esa cabecita para oír resonar las palabras que conforman su grave y sentido ruego infantil.

domingo, 26 de junio de 2016

CORRESPONDENCIAS (y II)


«En vano trato de convencerme de que el Polo es la morada de los hielos y la desolación; la imaginación siempre me lo presenta como la región de la belleza y el deleite. Allí, Margaret, el sol es eternamente visible, con su ancho disco orillando justo el horizonte y difundiendo un constante resplandor. Allí —pues, con tu permiso, hermana, quiero depositar alguna confianza en los anteriores navegantes— no existen la nieve ni las heladas; y, navegando por un mar en calma, podemos arribar a una tierra que supera en maravillas y belleza a todas las regiones del globo habitable hasta ahora descubiertas. .»

(Texto: Frankenstein o El moderno Prometeo de Mary Shelley. Imagen: El mar de hielo de Caspar David Friedrich)

jueves, 23 de junio de 2016

LA NOCHE BREVE

Duermo mal desde hace años. Quizá por eso algunos personajes de las últimas historias que he escrito tienen serios problemas para conciliar el sueño. He hablado acerca de esto con mucha gente y he encontrado un poco de todo: solidaridad, casos más graves que el mío, una pizca de compasión, un repertorio de soluciones varias. Las he probado todas; algunas me han dado más resultado que otras. Pero no he vuelto a recuperar la paz, esa sensación de fuerzas que se renuevan, que trae aparejada una noche dormida de un tirón. La límpida, hermosa certeza de que la vida vuelve a empezar por la mañana y todo entra dentro de lo posible.

miércoles, 22 de junio de 2016

LECTURAS DE LA PASADA PRIMAVERA (2016)

El otro día hablaba yo con una compañera de trabajo de lo difícil que es acertar con los gustos lectores de los demás, incluso en el caso de las personas a las que conocemos bien. Me contó entonces que le había prestado un libro a alguien muy cercano a ella y que la experiencia había sido un completo fracaso. Se trataba, lo reconocía, de una obra singular y no apta para todos los gustos. Esto último despertó de inmediato mi curiosidad; le pedí que me la prestara y así lo hizo. De esta forma he entrado en contacto con el universo sorprendente, poético y brutal del uruguayo Rafael Courtoisie. El título del libro, Tajos, es el de la primera de las tres obras que lo componen. A primera vista parece una compilación de textos poéticos: la disposición tipográfica causada por las frases cortas dispuestas en líneas distintas así parece presagiarlo. Pero no; Tajos es una novela breve, un delirante viaje en compañía de un personaje que da rienda suelta a su incontrolable ira destruyendo cuanto encuentra a su paso, blandiendo navajas, agujas y martillos, repartiendo por doquier esos “tajos” que dan título a la historia. Courtoisie es también poeta, o más bien diré que nunca deja de serlo aunque se dedique a narrar, porque esta aventura estrambótica está contada con un lenguaje contundente y depurado, lleno de imágenes sorprendentes que plasman a la perfección el cerebro perturbado del protagonista. Ha sido para mí todo un descubrimiento. Y es que cada vez tengo más clara la utilidad ―y el placer― que entrañan esas charlas sobre lectura que mantenemos los que amamos los libros.

lunes, 20 de junio de 2016

TIEMPO AL TIEMPO

Tengo tan poco últimamente, que no paro de pensar en él: el que se me escapa, el que no se estira lo suficiente para dar cabida a tanta actividad, el que parece haber menguado de repente, el que tiene una textura distinta al de momentos más plácidos y felices. El tiempo, esa palabra polivalente que lo mismo usamos para hablar del paso de las horas, de las épocas que hemos vivido o de la sustancia que compone nuestra existencia.

domingo, 5 de junio de 2016

LOS CUADROS DE MAYO (2016)


En 1797, con sólo veintidós años y décadas antes de convertirse en el increíble innovador que se situó a escasa distancia de la abstracción con un siglo de adelanto, William Turner hizo esta maravillosa incursión en el manido tema de los nocturnos con luna. El genio se detecta tan claramente en las obras sorprendentes como en las versiones propias de lo que otros muchos han plasmado o plasmarán más adelante. Soy muy aficionada a las atmósferas mágicas, a los juegos de luces y sombras que pintores de variadas épocas han creado en escenas semejantes, y entre las obras que me vienen a la memoria, este Luz de luna. Estudio en Millbank, de título nada pretencioso, ocupa un puesto especial.  La corporeidad de las pinceladas hace que no perdamos de vista en ningún momento que nos encontramos frente a un cuadro, que no pretende ser un simulacro de la realidad sino crear la suya propia por medio de las líneas, los colores e incluso el grosor de la pintura acumulada sobre el lienzo. Turner renuncia a lo anecdótico y al tono melodramático o espectral que suele presidir este tipo de paisajes; los seres humanos se reducen a figuras diminutas, cuya actitud ignoramos, y que son una pieza más en el conjunto, en este hermoso juego entre lo luminoso y lo oscuro, lo que se puede ver a simple vista y lo que hay que completar con el vuelo de la imaginación.

miércoles, 1 de junio de 2016

MIRAR Y SER MIRADO

Un domingo, hará cosa de mes y medio, visité la exposición del Thyssen dedicada a los realistas madrileños que terminó su andadura la semana pasada. Como ocurre siempre con los eventos culturales ampliamente publicitados o sobre un tema que goza de popularidad (en este caso, se juntaban ambos factores), la afluencia de público a la hora en que yo tenía fijada la entrada era notable. Accedí pues a la primera sala en tan abundante compañía que parecía imposible atisbar siquiera los cuadros a través de la marea humana.

domingo, 15 de mayo de 2016

JARDINES QUE NO VOLVEREMOS A PISAR

Una casa que se despereza y cobra vida es el hermoso comienzo de Todo ese fuego, la biografía novelada de las hermanas Brontë escrita por Ángeles Caso. Los sonidos de la mañana que envuelven el sobrio edificio de la rectoral donde habitan el reverendo Brontë y su familia ―los golpes de un carpintero, los graznidos de los cuervos, los cantos de gorriones y zorzales, los cascos de un caballo, los cacareos de las gallinas― se erigen por un momento en el centro de atención y relegan a un segundo plano a los protagonistas humanos.

miércoles, 4 de mayo de 2016

LOS CUADROS DE ABRIL (2016)


Mi descubrimiento más reciente es el de una pléyade de pintores realistas chinos contemporáneos de notable calidad e interés. Entre ellos, me llama especialmente la atención Kuang Jian, nacido en 1961, autor del cuadro que encabeza estas líneas y cuyo título no he sido capaz de localizar en mi búsqueda por la red. Kuang Jian ocupa un lugar especial en este grupo de artistas debido a su tendencia a conjugar lo real con lo imaginario. Las figuras humanas, normalmente solitarias, que protagonizan sus cuadros, están pintadas con un realismo casi fotográfico, pero se inscriben en un ámbito abstracto en el que se juega con las texturas, o bien aparecen rodeadas de elementos inquietantes que producen la sensación de estar contemplando una imagen extraída del subconsciente. Este cuadro en concreto es un ejemplo de lo segundo. La peculiar composición es ya un motivo de sorpresa: la posición de la modelo, desplazada hacia la derecha, y su mirada fija en algo que queda más allá del lienzo, dan la impresión de que en la escena está pasando algo que está fuera de nuestro alcance descifrar. El entorno dista mucho de ser un interior rural al uso: hay una cierta aberración de la perspectiva en la plasmación de la mesa y la jarra, como si se nos invitara a adoptar varios puntos de vista simultáneos en su contemplación. Y qué decir de la ventana que se abre al exterior y que muestra un paisaje despojado, con un árbol solitario y una vaca de representación extrañamente simplificada. Frente a ese mundo onírico, el extraordinario realismo en la recreación de las texturas: las grietas de la pintura, las prendas que cubren a la mujer, las vetas de la madera. Kuang Jian nos invita a la vez a sentirnos cómodos y a extrañarnos, a reconocer el mundo real y a sorprendernos frente a lo desconocido, en un constante movimiento de vaivén que integra con perfecta solvencia en una obra sin fisuras.

domingo, 1 de mayo de 2016

LIBROS QUE TIRÓ EL AZAR

No era esta la entrada que me disponía a escribir, pero a veces el camino que nos conduce hasta el ordenador está lleno de azares y de sugerencias, de hermosas casualidades, de señales en las que atisbamos un significado. De libros caídos al suelo por azar.

domingo, 24 de abril de 2016

LIBROS ESPECIALES

Dada la redonda efeméride que se celebró ayer, hoy debería hablar de Cervantes. O de Shakespeare. O de los dos. Podría hacerlo sin pensármelo demasiado: siento por ambos un afecto profundo, si bien de distintos carácter y duración. Mi amor por Shakespeare es muy antiguo; la pasión y el drama son fáciles de apreciar desde edades tempranas. Para valorar la humanidad, el humor y el lúcido desengaño de Cervantes hace falta ir cumpliendo años. Yo ya los he cumplido de sobra.

sábado, 9 de abril de 2016

METÁFORAS

Me sucede con frecuencia que me pierdo frente a ese mosaico compuesto de infinitas piezas que constituye la realidad. Cuantas más informaciones me llegan por medios diversos, cuanto mayor es la cantidad de datos a los que tengo acceso, más me cuesta hacerme una idea de conjunto; no sé si habrá muchos como yo, desconcertados frente a un mundo convulso en el que se echa de menos ese orden tranquilizador, a base de epígrafes y títulos en negrita, que imponen a posteriori los libros de Historia.

domingo, 3 de abril de 2016

LOS CUADROS DE MARZO (2016)


Hay tantos pintores que me gustan que me resulta complicado afirmar que uno de ellos se encuentra en el grupo de mis favoritos, pero en este caso me voy a arriesgar a hacerlo. Georges de La Tour es un mago de los pinceles que me parece fascinante a fuerza de aunar rasgos contrapuestos: está perfectamente inscrito en la pintura barroca y a la vez no se parece a nadie; trata temas divinos con la naturalidad de lo cotidiano y dota de un carácter sobrenatural al objeto más sencillo. Sus santos parecen mendigos y sus vírgenes muchachas del pueblo, pero una vela, un libro o un espejo tocados por sus pinceles alcanzan una trascendencia extraordinaria. Hace unos días oí por la radio la noticia de la inauguración en el Museo del Prado de una exposición dedicada a su figura y me froté las manos, entusiasmada; hasta la fecha, han sido pocas las ocasiones que he tenido de contemplar en vivo obras de este autor. El comisario de la exposición hizo mención en concreto a la maravilla que encabeza estas líneas, titulada El recién nacido. Esta representación religiosa atípica, con un protagonismo poco habitual de Santa Ana, podría ser una simple escena familiar, con una madre y una abuela contemplando a un bebé con afectuoso interés, pero el tratamiento dado por el artista ―la misteriosa iluminación, la actitud de los personajes, el suave predominio de los tonos terrosos― nos hace mirarla con respeto. Somos conscientes del carácter especial de esta imagen familiar detenida en el tiempo por obra de un artista que nos presenta a sus personajes desconectados del entorno, flotando para siempre en su inmortal serenidad. Podría ser el carácter sacro de los tres protagonistas, pero a mí me gusta pensar que lo eterno es la plácida corriente de cariño que une a las dos mujeres en torno a ese bebé, uno de los más encantadores, conmovedores en su fragilidad, que nos ha dejado la historia de la pintura.

lunes, 28 de marzo de 2016

ÚLTIMAS CHARLAS CON MANKELL

Uno no suele demorar las lecturas que le atrapan: al contrario, está deseando encontrar un hueco en la rutina diaria para sumirse en ellas. Le gustaría que nunca se terminaran, pero no puede hacer gran cosa por evitarlo; las páginas fluyen, ligeras, hacia el final. Según esto, de lo mucho que he tardado en leer este último libro de Henning Mankell se podría inferir que no ha suscitado demasiado mi interés. Nada más lejos de la realidad. He encontrado en él tantos motivos de gozo e identificación que me producía enorme alegría tenerlo sobre la mesilla de noche, esperándome. Y, sin embargo, me he complacido en abusar de su paciencia, en alternarlo con otras lecturas, en retrasar el avance del marcapáginas. La razón era, precisamente, que se trataba del último libro de Mankell. Llegar a su línea final me parecía como dar por zanjada una larga conversación con un amigo.

martes, 22 de marzo de 2016

LECTURAS DEL PASADO INVIERNO (2016)

Los niños que no se pueden dormir piden que les cuenten una y otra vez la misma historia; será que les tranquiliza moverse en el terreno confortable de las tramas cuyos recovecos y final conocen. Yo no sé si caí en eso de niña, pero en la actualidad, cuando me pongo enferma o estoy cansada o desanimada o todo lo anterior junto, acudo a Patrick Modiano para que me cuente esa única historia cuyas variantes sabe explorar hasta el infinito. Me adelanto a posibles detractores: si Modiano escribe siempre el mismo libro, a mí me produce una paz infinita reconocerme en los vaivenes sin rumbo de sus desorientados personajes. Entre todas las novelas de este autor que me faltan por leer, elegí Para que no te pierdas en el barrio por las sugerencias que despertaba en mí su hermoso título. Y, cómo no, me encontré al iniciar la lectura con un protagonista perdido en un París en el que le quedan pocos asideros, que inicia un viaje a su propio pasado cuando un extraño le devuelve una agenda telefónica extraviada y le solicita información sobre uno de los nombres que aparecen apuntados en ella. ¿Quién es ese misterioso Guy Torstel del que el protagonista no recuerda nada? Este es el cabo a partir del cual se estructura una historia de desconcierto vital y de recuperación de la memoria, esa misma que Modiano me ha contado ya en Calle de las tiendas oscuras y en La hierba de las noches, pero que no me canso nunca de escuchar.

lunes, 21 de marzo de 2016

OTRA PRIMAVERA

Resulta que las redes sociales están que arden con mensajes que exaltan la llegada de la más publicitada de las estaciones del año. Versos extraídos de composiciones cuyo título y autor no siempre se cita, imágenes pobladas de flores, niños y tiernos animalitos disfrutando del esplendor de la naturaleza que renace. Mensajes fraternos de conocidos que se felicitan por la muerte del invierno igual que lo hacen por las Navidades o el Día del Padre. (Cada vez nos felicitamos más unos a otros; será que gracias a las redes sociales nos sale ―o pensamos que nos sale― gratis). Y, en medio de tanto y tan florido gozo, a mí se me viene a la cabeza el recuerdo de un joven compositor adelantado a su época que hace algo más de cien años tuvo que abandonar precipitadamente el estreno de su última obra a causa del desconcierto y la irritación de los espectadores.