lunes, 1 de febrero de 2016

LOS CUADROS DE ENERO (2016)

Con el nombre de Labores de los meses se conoce al ciclo de doce escenas que plasman los trabajos del campo representativos de cada parte del año y que fueron muy desarrolladas en el arte medieval y del Renacimiento. A este último periodo pertenece la miniatura que encabeza estas líneas y que se corresponde con el mes de enero. Se debe a los pinceles del artista flamenco Simon Bening (1483-1561), cuyo taller ilustró con imágenes de este tipo numerosos libros de horas destinados a personajes de alto rango de toda Europa. El que incluye esta ilustración en concreto ha pasado a la posteridad con el curioso nombre de Libro del golf, por una miniatura que representa a varios personajes jugando a algo que parece un precedente de dicho deporte. Imagino el enorme placer que supondrá pasar las páginas de uno de estos volúmenes y contemplar de cerca sus primorosas ilustraciones. En este caso, enero aparece representado con un paisaje nevado ―no podría ser de otra forma― en el que el blanco predominante establece un vivo contraste con los colores de las vestimentas y del marco ornamental. Varios edificios típicamente centroeuropeos sirven de marco a las actividades de los personajes. Uno de ellos abre ante nosotros su interior para invitarnos a contemplar una entrañable escena familiar. Creo que podría dedicar largas horas a perderme en los detalles de estas delicadas e ingenuas representaciones; me ha parecido por ello la mejor forma de empezar este año que, confío, seguirá estando lleno de pintura.

jueves, 28 de enero de 2016

GRAMÁTICA DEL CORAZÓN

Los que enseñamos gramática estamos tan acostumbrados a hacerlo a golpe de manual que perdemos de vista la profunda humanidad que entraña. Hemos olvidado el abismo que separa un plural de un singular, la emoción contenida en una primera persona o la misteriosa imprecisión que aporta un subjuntivo.

miércoles, 20 de enero de 2016

CREO, LUEGO EXISTO

Soy consciente de la ambigüedad del título de esta entrada. Aclaro que la forma verbal que lo encabeza se refiere a la acción de crear, no a la de creer; la posibilidad de un equívoco me molestaba (especialmente, por mi condición de persona absolutamente descreída en materias espirituales) hasta el punto de que pensé en desecharlo. Y, sin embargo, aquí está. No sólo no encontré otro más adecuado para lo que pretendía contar, sino que por alguna razón la ambivalencia en principio molesta llegó con el tiempo incluso a seducirme. ¿La acción de sacar algo de la nada y la de tener fe, unidas en una misma palabra? No estaba mal la coincidencia: al fin y al cabo, la capacidad artística del ser humano es de las pocas cosas en las que sigo creyendo.

sábado, 9 de enero de 2016

CORRESPONDENCIAS (I)

Charles Baudelaire puso el título de Correspondencias a uno de los poemas iniciales de su libro Las flores del mal. En él, plantea la idea del mundo físico como un conjunto de estímulos que son símbolos de realidades ocultas que el poeta debe interpretar. Concibe nuestra existencia como el tránsito por un bosque lleno de olores y sonidos que establecen misteriosas conexiones ―correspondencias, en definitiva― entre sí.

miércoles, 6 de enero de 2016

EL PRIMER LIBRO DE MI VIDA

No guardo recuerdo alguno de la época en que aprendí a leer; es la laguna de mi memoria que más lamento. Tengo imágenes precisas del día en que fui al colegio por primera vez, del aula y su mobiliario de colores, de la maestra que me recibió y de los niños que se sentaban conmigo a la mesa. De las dificultades y los miedos, de las travesuras y los disgustos, de la camaradería y los juegos. Incluso de pequeños accidentes y heridas. Y, sin embargo, no consigo recuperar ni una sola de las sensaciones que acompañaron a ese portentoso proceso de aprender a descifrar los signos desplegados sobre un papel.

lunes, 4 de enero de 2016

LOS CUADROS DE DICIEMBRE (2015)


Siento tanta añoranza de la lluvia, que busco consuelo en la contemplación de cuadros como este del pintor sueco Carl Larsson (1853-1919), que lleva como título el nombre de la población francesa en la que levantó el vuelo la carrera de su autor: Grez-sur-Loing. Afincado en una colonia de artistas de dicha localidad, Larsson dejó numerosos testimonios de la belleza natural que lo rodeaba, en la mejor línea de los paisajistas franceses de finales del XIX. Todas las vistas rurales y urbanas que produjo me resultan sugerentes, pero he elegido esta por el extraordinario tratamiento del suelo mojado, que tanta atracción ejerce sobre mí, dada la pertinaz sequía en la que estamos inmersos por estos lares. No me canso de contemplar esta brillante superficie en la que se duplican los árboles y construcciones que flanquean la calle, ejemplo de la capacidad portentosa de algunos artistas de transmutar el lienzo en otras materias. El empleo del color dota al cuadro de un singular encanto: frente al predominio de los grises, esas notas brillantes en el verde de la vegetación y en el vestido rojo de la protagonista, que son reclamos que atrapan nuestra atención de forma irremediable. Este humilde escenario de las afueras del pueblo se ha visto transformado por el agua en un espacio singular, en el que el suelo es un espejo y los colores resplandecen. Refugiada en el cobertizo, la joven protagonista es testigo, al igual que nosotros, del poder embellecedor de la lluvia.

lunes, 28 de diciembre de 2015

PINTANDO HISTORIAS

Por una vez, y sin que sirva de precedente, voy a ponerme navideña. Lo voy a hacer de la mano de uno de mis últimos descubrimientos, el ilustrador italiano Roberto Innocenti, que con sus fantásticas creaciones ha dado corporeidad, entre muchos otros, a los personajes y escenarios del Cuento de Navidad de Charles Dickens.

viernes, 25 de diciembre de 2015

SOL INVICTUS

Recibo felicitaciones de Navidad de todos los pelajes; supongo que a la mayoría nos pasa. Las redes sociales bullen de creaciones de contenido navideño sobre cuya autoría nadie se pregunta y que todo el mundo usa de forma indiscriminada. Hay material para elegir: por un lado están las tiernas, las que explotan el componente sentimental o abren la compuerta a una riada de buenos sentimientos que muchas veces uno ignoraba inspirar al remitente. Por otro lado las divertidas, las ingeniosas, las que se aprovechan del encanto naíf de pequeñas criaturas reales o de animación y las que juegan con el doble sentido y el equívoco, sin llegar a caer en lo irreverente. También están las iconoclastas, las que entran de lleno en el terreno de la gamberrada o de la obscenidad, o aprovechan la coyuntura para lanzar mensajes de protesta de tinte político. O las trascendentes, las que transmiten palabras cargadas de significado que pretenden despertar profundas resonancias en el que las recibe. Elegir una u otra dice mucho de la personalidad del que la envía, aunque es frecuente recibir felicitaciones de muy variado signo procedentes de un solo contacto. Una misma persona puede manifestarse así entrañable y chistosa, ingenua y traviesa, bienintencionada y soez.

miércoles, 23 de diciembre de 2015

LECTURAS DEL PASADO OTOÑO (2015)

España, finales del siglo XVIII. En un Siglo de las Luces que no siempre hace honor a su nombre, en un país sometido aún a poderosas influencias que lo sumen en el atraso y el oscurantismo, los componentes de la Real Academia de la Lengua deciden traer la obra prohibida por antonomasia, aquella que se ha gestado en el hervidero ideológico que es la Francia previa a la revolución. Para ir a buscarla ―no se trata, precisamente, de una rápida compra por Internet de nuestros días―, es necesario seleccionar a dos de ellos, que habrán de enfrentarse a las previsibles dificultades que supone la adquisición de un libro tan cuestionado. El grupo no está compuesto por hombres de acción: son poetas, estudiosos de la lengua, bibliotecarios. El viaje promete ser largo y azaroso. Un acta refleja cómo los académicos deciden por mayoría elegir «a dos hombres buenos que, provistos de los correspondientes viáticos para transporte y subsistencia, viajen a París para adquirir la obra completa conocida como Encyclopédie». De dicha acta de la época extrae Pérez-Reverte el precioso título de su última novela, Hombres buenos. No valientes, ni desenvueltos, ni experimentados. La bondad como valor supremo capaz de llevar a buen puerto una causa justa. Un hermoso adjetivo que hoy nos resulta ingenuo y superado, y que parece extraído de un vocabulario infantil. A mí el simple título de esta novela me ha dado mucho que pensar: tal vez deberíamos revisar los supuestos de esta sociedad rápida y sofisticada nuestra; quizá descubriríamos que la salvación, la única posibilidad de construir un mundo más habitable, reside precisamente en las buenas personas.

viernes, 11 de diciembre de 2015

INVOCAR LA LLUVIA

Hace tanto tiempo que no vemos llover, que ya apenas nos acordamos. Esa agua que se niega a caer de lo alto nos hace infinita falta para muchas cosas (aquí admito casi todo y este paréntesis corre el riesgo de volverse demasiado largo: me valen las razones del agricultor y las del ciudadano que encuentra cada vez más trabajoso el acto de respirar, pero también las del paseante con alma de niño que añora saltar en los charcos o las del espíritu melancólico que se solidariza con la inerte soledad de los paraguas): para nutrir la tierra cuarteada, para alimentar los embalses que languidecen, para limpiar las calles, para arrullar nuestros sueños, para hacer música golpeando los cristales, para cubrir el mundo con la belleza regeneradora de la humedad.

sábado, 5 de diciembre de 2015

LOS CUADROS DE NOVIEMBRE (2015)


Una de las razones por las que lamento carecer de aptitudes para la pintura es la posibilidad que tienen los artistas plásticos de reflejar de forma directa e impactante el mundo de los sueños. Siento por ello una gran atracción por los cuadros que plasman ambientes irreales, sobre todo aquellos en los que el elemento arquitectónico cobra especial relevancia. Ya lo saben los que me siguen con cierta asiduidad: con frecuencia sueño con edificios, que presentan siempre un carácter oscuro e inquietante, como si estuvieran animados por una fuerza que capto pero cuyo significado y origen soy incapaz de descifrar. Recientemente he descubierto a un pintor que plasma a la perfección ese carácter misterioso de los escenarios de mis sueños: el holandés Carel Willink (1900-1983), que aúna un depurado realismo con la creación de climas oníricos. El cuadro que precede a estas líneas tiene el aséptico título de Vista urbana, pero nada menos frío y neutral que esta calle desprovista de toda presencia humana en la cual, sin embargo, misteriosas fuerzas parecen estar acechándonos. Cuando lo vi por primera vez, me sentí de inmediato inmersa en una de esas pesadillas que no terminan de serlo del todo porque nada malo llega a ocurrir, aunque en su transcurso sentimos que una angustia indeterminada nos atenaza. La combinación del ordenado pavimento iluminado y del cielo tormentoso forma un conjunto amenazador; nos sentimos solos en este escenario vacío y silencioso, de iluminación irreal, como solas y aisladas se encuentran estas casas separadas entre sí. En este pulcro paisaje urbano parece estar a punto de suceder algo terrible. Observar largamente este cuadro es penetrar en una pesadilla: somos conscientes del peligro, pero ignoramos de dónde procede ni cómo evitar que caiga sobre nosotros. Tal vez antes consigamos despertar. 

miércoles, 2 de diciembre de 2015

CONVERSACIONES CON EXTRAÑOS

Como soy una persona más bien tímida, me fascina la facilidad de ciertos individuos para trabar conversación con gente a la que acaban de conocer. Los extraños son, por definición, seres que suscitan mi desconfianza y mi recelo; soy incapaz de recordar que aquellos a quienes he llegado a querer mucho pertenecieron en algún momento a ese amenazador grupo.

sábado, 21 de noviembre de 2015

LIBRETA DE LECTORA (I)

Luchar contra la labor del olvido, buscar un anclaje en el curso constante de las palabras, tender un puente hacia los territorios del pensamiento ajeno que sentimos como propios; tales son los objetivos de todas esas marcas físicas que pueblan los libros que ya hemos leído: frases subrayadas, adhesivos pegados al borde de las hojas, papeles, pétalos y marcapáginas dispuestos en puntos estratégicos. Los volúmenes que componen mi biblioteca están repletos de esas señales del empeño más vano del lector: el de retener en la cabeza el mayor número de palabras, ideas y emociones fruto de la lectura.

lunes, 16 de noviembre de 2015

PERDÓN POR EL DOLOR

Como hace bastante que no escribo entrada alguna en este blog, tengo una larga lista de temas pendientes a la espera de ser abordados. Es una retahíla de cabos sueltos cuyo recuerdo me causa desazón, igual que me sucede con la lista de tareas sin hacer que, por diversos motivos, ha ido aumentando en los últimos tiempos en distintas facetas de mi vida. Pero hago oídos sordos a ambos reclamos ―el de las entradas por escribir y el del trabajo atrasado― para sentarme un rato frente al ordenador con la única intención de ordenar mis ideas. Es una de las funciones principales que tiene para mí la escritura: su capacidad de organizar la mente, de servir de desahogo, de limpiar lo que nos impide pensar con claridad.

miércoles, 4 de noviembre de 2015

LOS CUADROS DE OCTUBRE (2015)


El pintor estadounidense Andrew Wyeth es autor de paisajes plasmados con extraordinario realismo en los que se cuela con frecuencia un ingrediente de inquietud. Sus escenas suelen estar habitadas por una figura solitaria, como sucede en este caso con el perro erguido sobre la roca que mira hacia la espesura. Me detendré en primer lugar en el sugerente título, que posee un indudable carácter literario: El intruso. Como sucede en tantas obras narrativas y teatrales, todo gira aquí en torno a un personaje misterioso al que no llegamos a conocer más que a través de lo que nos cuentan o del efecto que causa en los demás. No sabemos todavía si la presencia de ese recién llegado que provoca el interés de nuestro protagonista canino es o no una amenaza; la actitud del perro sólo transmite alerta y una fija atención, e ignoramos si se trata del preludio de una escena de reconocimiento o de peligro. La obra recoge plásticamente esta dualidad: los tonos marrones del horizonte cerrado por la vegetación frente a la figura blanca del can; la oscuridad de la espesura frente al brillo del agua que cae y de la roca en la que se yergue el improvisado vigía. El conjunto es de una armonía y de una simpleza sobrecogedoras. Como les sucede a los grandes, este artista capaz de extraer la trascendencia de la realidad más inmediata ha creado una de sus fascinantes visiones con una absoluta economía de medios.

sábado, 31 de octubre de 2015

UNA HISTORIA DE MIEDO

Hace ya unos cuantos años, estaba yo en una habitación de hospital acompañando a un familiar convaleciente de una operación. En esas circunstancias suelo entretener el tiempo leyendo, y guardo buena memoria de los libros que me han aliviado las largas horas de espera. En aquella ocasión, tenía entre mis manos una antología de relatos clásicos de terror. El médico que supervisaba la recuperación de mi familiar enfermo entró en la habitación y, una vez cumplida su tarea, se interesó por conocer el título de mi lectura. Se lo enseñé. Recuerdo su sonrisa cuando comentó: «Por mucho que nos esforcemos en inventar fantasías aterradoras, nunca crearemos algo más terrible que la realidad».

miércoles, 28 de octubre de 2015

OTOÑOS (y II)


Van Gogh, antes y después del extraordinario viaje al interior de su mente que lo convirtió en uno de los más originales renovadores de la pintura moderna. Entre el cuadro de la izquierda (Avenida de los álamos en otoño) y el de la derecha (Les Alycamps) median sólo cuatro años, pero también una distancia abismal en el tratamiento del color, la libertad de la pincelada y el concepto mismo de la pintura. Es un lujo contar con imágenes tan similares en tema y que reflejan dos posiciones tan alejadas entre sí. El artista que se aproxima a la realidad con mirada atenta en el primero de los dos cuadros se ha transformado en el segundo en el creador de un mundo propio extraído de su visión alucinada y única. Las líneas se curvan, las pinceladas cobran vida propia, las figuras se esquematizan, los colores enloquecen. El otoño de tonos delicados y mortecinos del cuadro realista se ha transformado en un incendio cromático, plasmación visual de una mente visionaria, en perpetua efervescencia.

sábado, 24 de octubre de 2015

PROCRASTINACIÓN

Desde que sé que tener una larga lista de tareas pendientes que no me decido a afrontar no es caer en las garras de la más vergonzosa holgazanería sino de la procrastinación, me siento enormemente aliviada. No es lo mismo ser un vago o un gandul que procrastinar: hermosa palabra polisílaba que les da altura a nuestras imperdonables omisiones cotidianas y las trata sin juzgarlas, con asepsia profesional. Ya lo sabía bien Valle-Inclán: qué importantes son las palabras. Una frase en latín que nadie entiende puede sobrecoger a la multitud con su poderosa sonoridad. Divinas palabras.

sábado, 17 de octubre de 2015

OTOÑOS (I)

Dentro del privilegiado espectáculo que es la sucesión de las estaciones, mi momento preferido es este en el que nos encontramos: el consuelo a los calores estivales, las primeras lluvias tras la sequía, los cielos recuperados para las nubes, las primicias de la oscuridad.

sábado, 10 de octubre de 2015

MIS FOTÓGRAFOS (X)


Christophe Jacrot es un director de cine y fotógrafo francés aficionado a captar la influencia en el paisaje natural y urbano de las condiciones atmosféricas que en el lenguaje coloquial englobamos bajo la etiqueta de “mal tiempo”. Ha realizado varias series fotográficas en las que la nieve, la lluvia y la niebla transforman el entorno o se erigen en auténticas protagonistas. A mí me gusta especialmente la serie titulada In the mood for rain, que reúne fotografías tomadas en puntos variados del planeta y que tienen como nexo de unión la presencia de la lluvia. Jacrot sitúa su cámara al aire libre, en plena naturaleza o en la ciudad; se deleita en la captación de los paisajes lavados por el agua, dirige su objetivo hacia el juego de los reflejos sobre el suelo mojado o lo sitúa tras un cristal cubierto de gotas que ejerce la función de filtro transformador de la realidad. Algunas de estas fotografías son extremadamente artificiosas por el tratamiento de la luz y del color; es el caso de la que encabeza estas líneas, titulada La ventana (Lisboa), en la que el acentuado cromatismo y el contraste entre la iluminación de la calle y la del interior crean un ambiente irreal y lleno de misterio. El punto de vista elevado contribuye a aumentar la sensación de que estamos sobrevolando el escenario de un sueño. Los que defienden que la fotografía debe ceñirse a la captación estricta de la realidad denostarán sin duda el carácter artificial de esta imagen, su condición de producto modificado por medio de una intervención posterior. Yo no pienso entrar en esa controversia; esta obra salida de la cámara de Jacrot posee para mí la autenticidad de ser capaz de expresar en toda su plenitud el componente mágico que hay en una simple noche de lluvia.