sábado, 3 de diciembre de 2016

LOS CUADROS DE NOVIEMBRE (2016)


El pintor francés Jean-Louis-Ernest Meissonier (1815-1891) supo acercarse con vigor y solemnidad a los grandes acontecimientos de la historia reciente de su país, pero también demostró una sensibilidad especial para fijarse en seres anónimos y elevarlos a la condición de protagonistas. Los personajes que pueblan su pintura lo mismo son Napoleón y sus generales que unos parroquianos que juegan a las cartas o, como en el cuadro que traigo hoy a esta sección, unos humildes actores. Cómicos ambulantes es el título de esta obra en la que, como suele suceder siempre que el elemento humano es lo primordial, un fondo neutro hace que las figuras alcancen un especial relieve. El muro y el suelo de tonos dorados son el delicado marco que envuelve a los dos modelos, plasmados con detalle y exquisitez. Con gran sabiduría, Meissonier elige un momento de intimidad de los personajes, a los que sorprende en pleno reposo en el caso del hombre y en un profundo ensimismamiento en el de la mujer. Los atributos que los identifican como actores, las vestimentas de personajes de la Commedia dell’arte y el instrumento musical, contrastan con la profunda impresión de melancolía que se desprende de ellos. Es una imagen muy conmovedora: estos cómicos que hacen reír en calles y plazas, que viven rodeados de la expectación y el griterío, aparecen plasmados en soledad, con sus herramientas de trabajo como única posesión y el duro suelo como refugio.

miércoles, 30 de noviembre de 2016

ENTRAR EN UN CUADRO DE KLIMT

El otoño ha llegado este año en la madrugada del 29 al 30 de noviembre; es decir, en algún momento de la pasada madrugada. No me refiero al otoño astronómico, ese tan precisamente reglamentado, predicho y explicitado año tras año por las autoridades pertinentes; tampoco a ese otro otoño más sentimental e íntimo que cada uno experimentamos en un momento distinto, cuando realizamos por primera vez alguno de esos actos que nos alejan irremisiblemente del verano: calzarnos zapatos cerrados, taparnos por la noche con un edredón, salir a la calle con los brazos cubiertos, retomar antiguas preocupaciones.

sábado, 26 de noviembre de 2016

MUNDOS PARALELOS

A veces sucede que las palabras de un amigo nos remiten a las que otro nos dijo tiempo atrás. Se produce entonces un momento mágico, la sensación de que los cerebros están conectados, de que se está reanudando una conversación interrumpida, cuyos interlocutores no son los mismos, pero cuya esencia permanece inmutable.

miércoles, 16 de noviembre de 2016

VELAS QUE SE APAGAN

Hace unos días leí con mis alumnos más jóvenes un cuento de Gianni Rodari que me gusta especialmente. Se titula Voces nocturnas y relata el curioso caso de un hombre ya mayor cuyo sueño es interrumpido noche tras noche por el sonido de una persona que llora. El protagonista no puede evitar levantarse y echarse a la calle en busca del origen de ese llanto. La primera vez descubre a un vagabundo que se lamenta frente a su ventana, pero la segunda, su peregrinaje nocturno lo lleva al otro extremo del país, y la siguiente, a un remoto confín del mundo. En esos asombrosos e inexplicables viajes, va encontrando múltiples dramas humanos: gente triste, necesitada, aislada, enferma, en la miseria, a la que el hombre asiste como puede antes de regresar a su cama por la misma vía mágica por la cual la abandonó. Nuestro protagonista está pronto sobrepasado y en estado de agotamiento, pero aun así insiste en esa labor solidaria que sustituye a su sueño. No puede hacer otra cosa, porque ha sido distinguido con un rasgo único y terrible: la incapacidad para dormir mientras los demás sufren; la imposibilidad, en definitiva, de dejarse adormecer por la indiferencia.

domingo, 6 de noviembre de 2016

FIGURAS BAJO LA LLUVIA

Los novelistas primero y más adelante los guionistas de cine lo han aprendido muy bien: la lluvia intensifica las emociones. Dos personajes que se pelean bajo la lluvia parecen tener un mayor encono en su enfrentamiento, sufrir más a cada golpe. Un fugitivo nos resulta más acosado si huye empapado hasta los huesos y corriendo sobre charcos. Los personajes que lloran bajo la lluvia son un clásico. A estas alturas, sospecho que más de uno estará evocando la legendaria muerte del replicante de Blade Runner y sus últimas palabras, que forman parte de ese Olimpo de frases célebres del cine que todos somos capaces de reconocer y citar, incluso desconociendo su origen: «Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia».

miércoles, 2 de noviembre de 2016

LOS CUADROS DE OCTUBRE (2016)

Se me ocurren muchas razones por las que me encanta Marc Chagall; una de ellas es porque me parece el pintor que mejor refleja en sus cuadros el sentimiento amoroso. Libres, renovados y exultantes, los amantes de Chagall vuelan de la mano, planean sobre los tejados, surcan los cielos acompañados de criaturas mágicas, o, como en el caso de estos Amantes azules, son invadidos por una emoción que les desborda e inunda el lienzo entero transformada en color. Para mí no hay forma más ingenua y bella de plasmar el amor que estos dos personajes que se besan, uno con los ojos cerrados, el otro con la mirada clavada en los que nos inmiscuimos en la intimidad del momento. Hay algo candoroso y encantador en estas dos figuras ambiguas y asexuadas, en la corona de laurel, en el traje de cuadros, en la mano enguantada que sujeta el rostro de la persona amada con ternura y firmeza. Y qué decir del color. Chagall siempre me hace feliz con sus elecciones cromáticas, pero en este caso me llega al alma. Porque creo que ha quedado claro a estas alturas: para mí el amor es azul.

martes, 1 de noviembre de 2016

LIBROS Y ANIMALES

Acabo de descubrir a uno de esos personajes maravillosos que aúnan en su figura varios aspectos que me fascinan. Se llama Gregory Colbert, es un fotógrafo y cineasta canadiense, y ha recorrido el mundo inmortalizando la cordial relación entre humanos y animales. Hasta aquí he aportado datos que justificarían de sobra mi simpatía por este individuo cuyo retrato más difundido en la red lo muestra a escasa distancia del rostro de un orangután. Pero hay un elemento más en esta fórmula: las fotografías de Colbert incluyen con frecuencia a personajes entregados al placer de la lectura.

sábado, 29 de octubre de 2016

LA ÚLTIMA COSTA

Uno de los cuadros sobre los que más he escrito en este espacio ―que yo recuerde, fue de los primeros que apareció en la sección El cuadro de la semana y le dediqué posteriormente una entrada― fue realizado por un pintor suizo a finales del siglo XIX. Hay dos razones para esta presencia múltiple: la primera, es evidente, que se trata de una obra que me atrae y me resulta especialmente inspiradora; la segunda, que en realidad no se trata de un cuadro, sino de una serie de cinco que recrean con ligeras variantes el mismo tema. Se trata de La isla de los muertos, del sugerente y con frecuencia perturbador Arnold Böcklin.

domingo, 23 de octubre de 2016

LAS CÁMARAS DEL CORAZÓN

Iba a empezar esta entrada diciendo que no me gustan las historias de amor en el cine y la literatura. Rectifico sobre la marcha: Como me gustan mucho las historias de amor, no soporto la reducción a sus aspectos más edulcorados y relamidos que con frecuencia se produce en las dos grandes fuentes de narraciones de nuestra época, las películas y las novelas. Del mismo modo que me subleva la insoportable banalización a la que se somete una y otra vez, en medios de comunicación y redes sociales, a esa palabra enorme ―para mí, con mayúscula siempre― que es el Romanticismo.

lunes, 10 de octubre de 2016

GLOBOS QUE SE ELEVAN

Ayer, cuando caminaba Gran Vía arriba en una mañana casi veraniega e impropia para las fechas, presencié algo que me dio materia para reflexionar. Algo que me trajo también a la cabeza el recuerdo del artista urbano Banksy y de dos de sus obras más populares.

domingo, 2 de octubre de 2016

LOS CUADROS DE SEPTIEMBRE (2016)

El año comienza en septiembre: es una máxima de sobra conocida por los que estamos vinculados al mundo académico. Y como todos los comienzos de año, busco eco del retorno a las aulas en otras épocas y otras miradas. En este caso me sirve de ayuda el pintor francés Jules Bastien-Lepage (1848-1884), que a su prematura muerte dejó tras sí una amplia e interesante producción. Se le suele enclavar dentro del movimiento naturalista; en consonancia con ello, su atención se detiene con frecuencia en las clases desfavorecidas, a las que inmortaliza con ternura y respeto. De camino a la escuela es una de sus obras más conocidas, sin duda por el carácter entrañable del tema y de la modelo. Esta pequeña que clava en nosotros su mirada seria y atenta parece consciente de la importancia que el paso que está dando tendrá en su vida futura. Las fachadas sobrias de los edificios que la flanquean y su seria indumentaria de tonos oscuros nos hablan de su extracción humilde. El cuadro está lleno de detalles encantadores: la sencilla bolsa por cuyo borde asoman los instrumentos de estudio, la capucha fabricada con un saco de arpillera y primosoramente adornada con pompones. La abrigada vestimenta que apenas deja a la vista el rostro infantil refleja las duras condiciones que acompañan este camino a la escuela en el cual, parece decirnos el artista, se cifra la esperanza del porvenir.

martes, 27 de septiembre de 2016

REGRESO A CASA

El director chino Zhang Yimou vuelve por sus fueros después de explorar durante más de una década los mundos remotos y fantásticos de las leyendas de su tierra. Lo hace con una historia intimista, de pocos personajes, de escasa acción e intensidad emotiva; una historia que entronca, por tanto, con la exploración de los sentimientos humanos que caracterizó la primera parte de su filmografía. El título de la película que supone este viaje de retorno no me parece casual: Regreso a casa.

sábado, 24 de septiembre de 2016

LECTURAS DEL PASADO VERANO (2016) (II)

«Porque el conde Vogelstein era funcionario, como supongo habrán deducido por su espalda erguida, por el lustre de sus gafas de montura ligera y sofisticada y por ese algo, entre discreto y diplomático, en la ondulación de su bigote, el cual parecía contribuir en gran medida a la que, según los cínicos, constituye la función primordial de los labios: la activa ocultación del pensamiento.» Así se presenta ante el lector el protagonista de esta historia: apoyado en la barandilla de la cubierta de un barco, observando el trasiego de viajeros y operarios en el puerto de Southampton, en una escala de su largo viaje entre Alemania y Estados Unidos. No es una presentación casual (nada lo es en este maestro de la sutileza y los sentimientos soterrados que es Henry James), porque Pandora es una novela que habla de lo que captamos de los demás a través de la observación, de las dificultades para comprender al otro, del peso de los prejuicios a la hora de juzgar, de los sentimientos que se asumen demasiado tarde. Para ello, James se sirve de dos personajes antagónicos: un diplomático alemán destinado en Washington y una joven estadounidense a la que conoce durante la travesía que lo conduce a su nuevo destino. No en vano, la novela lleva por título el nombre del personaje femenino; si Otto Vogelstein es el observador al principio desdeñoso y poco a poco interesado, Pandora es el objeto de su atención, que va cobrando importancia hasta convertirse en el centro de su pensamiento y el motor de sus actos. Directa, espontánea, activa, llena de curiosidad, imposible de catalogar según las rígidas normas del Viejo Mundo, Pandora es una bocanada de aire fresco y un personaje enorme, que se va haciendo imprescindible para el formal diplomático y de paso para el lector. James elige como núcleo de la trama el momento sutil y resbaladizo en que los sentimientos derivan hacia el amor, cuando el que los experimenta no es todavía consciente. El lector tendrá un lugar privilegiado para observar el cambio de signo de las emociones de este personaje práctico, altivo y convencional, para simpatizar con su desconcierto y sus errores. Para observar, en definitiva, a quien está dedicado a su vez a la tarea de observar.

jueves, 22 de septiembre de 2016

LECTURAS DEL PASADO VERANO (2016) (I)

El verano del 2016 se va y me deja la satisfacción de haber combatido las altas temperaturas leyendo mucho. Algunos de estos libros traen asociado el rumor de las olas. Otros, la calma cegadora del mediodía. El calor de la madrugada enemiga del sueño, pero tan propicia para la lectura y los sueños en vela. O el tacto ajeno de las sábanas de una habitación de hotel. Al reunir todas sus reseñas aquí, la entrada resultante me ha parecido demasiado larga; procedo, pues, a dividirla en dos partes para publicarla en días sucesivos. No vaya a ser que precisamente el libro que pueda inspirarte a ti, amigo visitante del blog, se quede perdido en semejante profusión de palabras. Sería imperdonable.

jueves, 15 de septiembre de 2016

PECADORAS ARREPENTIDAS (I)

Varias escuetas menciones en los evangelios canónicos, alguna alusión enigmática en los apócrifos, más una serie de leyendas creadas por la fantasía y el fervor populares: esta es la fórmula que dio origen a uno de los personajes más atractivos de la tradición cristiana, que será elevado con el tiempo al nivel de mito por la imaginación de los artistas. Ya he comentado varias veces en este espacio mi fascinación por la figura de María Magdalena, fascinación que sé compartida por algunos de los lectores de este blog.

sábado, 10 de septiembre de 2016

AUSENCIAS

Conocí a Manuel Jesús Pineda en diciembre de 2010, en la ceremonia de entrega de los Premios Provincia de Guadalajara. Él había sido premiado en la modalidad de fotografía; yo, en la de narrativa. Estábamos ambos muy contentos. Puede pensarse que se trata de una obviedad, dada la agradable circunstancia que nos había reunido allí; lo que quiero decir es que la alegría se nos notaba a ambos especialmente. En concreto, recuerdo que Manuel se acercó a mí para darme una tarjeta en la que aparecía la dirección de su blog (yo por aquel entonces estaba haciendo mis pinitos como bloguera y apenas tenía nada que aportar en ese sentido). Me pareció una persona que rebosaba entusiasmo por su trabajo artístico. Cuando accedí a su blog, comprobé que es además un fotógrafo extraordinario.

miércoles, 7 de septiembre de 2016

EL TIEMPO DETENIDO

Leo mucho últimamente. Las altas temperaturas contribuyen a ello: entre todas las actividades que se pueden desarrollar en una inmovilidad casi absoluta (y con este extraño calor de finales de verano, la actividad física no resulta muy tentadora), la lectura es con diferencia la que más me apetece. Leo incluso varios libros a la vez, cosa que me resulta harto difícil en cuanto mi cerebro se diversifica para atender los asuntos del curso académico.

sábado, 3 de septiembre de 2016

LOS CUADROS DE AGOSTO (2016)

Estos elegantes personajes que se disponen a salir de caza como si iniciaran una coreografía son el emblema del mes de agosto en el libro de horas Très Riches Heures du Duc de Berry, iluminado a mediados del siglo XV por un extraordinario pintor anónimo. Es insólito que se cuele entre mis obras favoritas una que plasma una escena de cacería, pero no hay nada en esta imagen que resulte brutal o violento; cuesta imaginarse el pausado ritmo de tan refinado séquito alterado por la aparición de una fiera, de igual manera que los perros y las rapaces que acompañan a los humanos parecen tener una función ornamental, como los tocados de las damas o los adornos de las caballerías. Nada menos sangriento que este cortejo de figuras que se enlazan unas con otras con increíbles equilibrio y armonía. Como buena hija de su época, esta miniatura está llena de detalles candorosos y encantadores: la representación del sol como un anciano con barba que, curiosamente, parece conducir un carromato de cómico ambulante; los símbolos de Leo y Virgo recortados sobre un cielo estrellado; la ciudadela de cuento de hadas que se levanta en el horizonte; las ingenuas representaciones de la siega y de los bañistas en el río. Un mundo irreal, artificioso, en el que todos ocupan sin esfuerzo el sitio que se les asigna por nacimiento, plasmado por la mano experta de un artista con un especial sentido de la composición y capaz de crear los azules más hermosos que he visto nunca.

jueves, 1 de septiembre de 2016

TREINTA Y SIETE AÑOS CON BASTIÁN

Hace hoy treinta y siete años, en una mañana fría y nublada, un hombre estaba sentado en el interior de una tienda mientras las gotas de lluvia se deslizaban por el cristal del escaparate. El individuo en cuestión estaba cómodamente instalado en un sillón de orejas, fumando en pipa y leyendo (esto último no tiene nada de particular, dado que se trataba de un librero). Lo sé; como comienzo no es muy prometedor. Ni como comienzo de una entrada para un blog, ni tampoco como arranque de una historia. Y, sin embargo, la novela que se abre de esta manera consigue sorprender al lector desde antes de la primera línea, con una imagen que nos muestra el letrero del comercio, visto desde el interior:

domingo, 28 de agosto de 2016

LLAMADAS EN LA NOCHE

Colecciono detalles de ese creador de pequeñas cosas que despiertan enormes sugerencias que es Patrick Modiano. La última novela suya que he leído, Ropero de la infancia, no me ha fallado en ese sentido.

miércoles, 24 de agosto de 2016

MIS FOTÓGRAFOS (XII)

 
La fotógrafa nacida en Surinam Mariska Karto es de esas artistas fronterizas cuya producción se sitúa en la difusa línea entre la fotografía, el diseño gráfico y la pintura. Algunas de sus obras son difíciles de catalogar e incluso de reconocer; confieso que me costó un rato decidir en qué sección debía encuadrar esta imagen que ―de eso no me cabía ninguna duda― quería comentar en mi blog. El sustrato clásico del tema y su inspiración pictórica vinieron a aumentar, sin duda, mi desconcierto inicial. La manzana dorada de la discordia es una reinterpretación de la historia de las tres diosas griegas dispuestas a todo con tal de ser elegidas como la más bella, y se trata, en efecto, de una fotografía; eso sí, una fotografía con un grado de artificiosidad y elaboración que la entronca con nuestro concepto habitual de pintura. La textura nacarada de la piel de las modelos, su pose delicada y casi dancística, nos remiten de inmediato a los maestros del Renacimiento o a sus émulos de siglos posteriores, como Ingres. Karto ilumina la escena con el cuidado de un pintor en su estudio o de un diseñador de luces en un escenario teatral. Consigue así crear un ámbito sobrenatural, bello y maligno, en el que probablemente muchos sentimos el irrefrenable impulso de perdernos. Invito a los que hayan leído hasta aquí a que exploren el universo de esta artista fascinante. Está poblado de seres hermosos e inquietantes, en actitudes estudiadas, grandiosas, con cierto toque malsano. Es el territorio propicio para los que sienten un profundo desapego de la fealdad y el prosaísmo del mundo real.