jueves, 18 de diciembre de 2014

ENCUENTROS CASUALES

Nada como intentar explicar un adelanto técnico a alguien que no lo conoce para captar en toda su dimensión el asombroso mundo en que nos desenvolvemos a diario con perfecta indiferencia. Hace poco, me vi en la situación de ilustrar a una persona de avanzada edad sobre la naturaleza de ese ente intangible y eficaz llamado “buscador”. La persona en cuestión no había manejado nunca Internet y me escuchaba con una mezcla de admiración e incredulidad. ¿Un recurso que nos permite obtener al instante la información que necesitamos, introduciendo pistas tan vagas como un par de palabras inconexas o un apellido escrito de forma aproximada? ¿Una especie de genio de la lámpara que, cobijado tras la pantalla de nuestro ordenador, traza instantáneas conexiones entre los datos que le hemos proporcionado, o nos corrige si hemos cometido alguna falta con la cortés fórmula de “quizás quisiste decir…”?

sábado, 6 de diciembre de 2014

LOS CUADROS DE NOVIEMBRE (2014)


Los pintores hiperrealistas, a fuerza de explorar al milímetro la apariencia de las cosas, consiguen con frecuencia el curioso y contradictorio efecto de extraer a la superficie lo que resulta invisible a los ojos. Este óleo del pintor español de origen chileno Guillermo Muñoz Vera, que responde al conciso título de 37, es en mi opinión un claro ejemplo de ello. El espacio vacío y las paredes deterioradas por el uso dan corporeidad a abstracciones como la soledad y el paso del tiempo. Las puertas que conducen a otras puertas, las escaleras que pueden ser el fin de un descenso o el comienzo de una subida, crean un ámbito de fuerte carga simbólica: este espacio que es una encrucijada me habla de la necesidad de elegir, de los caminos divergentes de la vida. Podrá aducir un contemplador de temperamento realista que todas estas divagaciones están en mi cerebro y que este óleo es solamente ―que no es poco― una depurada reconstrucción de un escenario cotidiano con tan impresionante dominio técnico y una captación de las texturas tan precisa que nos parece factible la acción de irrumpir en él. Es posible. Yo respondería que también tienen una apariencia de intensa realidad los sueños, y en ellos, con frecuencia, nos inquieta la inexplicable sensación de que está sucediendo algo importante más allá de lo que vemos.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

LAS CALLES DE MODIANO

Hay cosas que suceden cada vez con menos frecuencia a medida que se cumplen años. Una de ellas es descubrir a un escritor que se nos revela como imprescindible y hacerse la mágica pregunta: ¿cómo he podido vivir hasta ahora sin conocerlo? Ese proceso de deslumbramiento, que durante la adolescencia sucede con la misma imprudente insistencia que el enamoramiento, se va haciendo más esporádico con el paso del tiempo. Siempre están, por supuesto, un Paul Auster o una Irène Némirovsky que nos aguardan en alguna esquina de nuestra vida de lectores y nos arrollan con la misma vehemencia que un amor de juventud. Uno los conoce, se asombra y se lamenta de no haberlos leído antes, se devora su obra, comprende que después de entablar contacto con ellos es una persona un poco diferente. Y piensa, no sin cierta melancolía, que esa amorosa relación no se va a repetir nunca más. Pero está equivocado: se repite tarde o temprano. Lo cual es una prueba de que el lector voraz es un personaje perpetuamente joven.

sábado, 22 de noviembre de 2014

DOS VECES BUENO

Aprecio extraordinariamente el don de la brevedad. En la vida, en las relaciones personales, en el arte. Nada más aburrido que esas personas que cuentan exhaustivamente sus anécdotas, segundo a segundo, en tiempo real. Nada más decepcionante en términos artísticos que la película o la obra literaria que está bien, tiene interés, provoca emociones, pero a la que le sobran un número considerable de páginas o de minutos de metraje. Amo las palabras; precisamente por ello, me irritan su derroche y su banalización. ¿Por qué utilizar una decena de ellas cuando se puede decir lo mismo de forma más eficaz y contundente con la mitad? Esta preferencia mía por lo breve me hace celebrar con alborozo propuestas como la que traigo aquí hoy.

jueves, 13 de noviembre de 2014

MIEDOS DIFERENTES

Me acuerdo mucho de los pintores impresionistas cada vez que afronto mi paseo semanal por la Gran Vía madrileña. No puedo, como Monet, usar los pinceles para reflejar incansablemente el mágico juego de la luz y las circunstancias atmosféricas sobre una misma fachada, pero me gusta recrearme en los cambios que experimenta un paisaje urbano que recorro a idéntica hora todos los viernes del año. A falta de colores, dispongo de palabras; mis versiones de la Gran Vía no se plasman en lienzos, pero quedan fijadas humildemente en entradas dispersas en este blog.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

LOS CUADROS DE OCTUBRE (2014)


La obra del artista británico Mike Worrall es una bajada sin frenos al mundo del subconsciente. Serán muchos los que reconozcan en los cuadros de este autor contemporáneo alguno de los elementos que pueblan sus sueños: el agua que se desborda e inunda espacios inesperados, arquitecturas imposibles, damas misteriosas emergidas de un pasado que no existió jamás. Como les sucede a los grandes clásicos del Surrealismo, Worrall ha desarrollado un estilo meticuloso y detallista que produce una ilusión de realidad en franco contraste con el carácter onírico de sus escenas. Entre todos los productos de su desbordada imaginación que he podido contemplar, me atrae especialmente este que traigo hoy aquí, bautizado con el sugerente título de Forever lost. Esta figura femenina perdida para siempre en un laberinto tiene mucho de la Alicia de Lewis Carroll y, cómo no, de nuestra propia consciencia adentrándose en sus zonas más recónditas y oscuras. Las paredes pintadas minuciosamente hoja a hoja poseen a la vez una tremenda inmediatez y un carácter abstracto, igual que la muchacha carente de rasgos personales, reducida a una melena y un vestido rojo, bajo los cuales tenemos la impresión de que se puede albergar nuestro yo más profundo, embarcado en una indagación sin retorno. El cuadro en sí tiene ese mismo poder de atracción: cuesta apartar la mirada del entramado vegetal que ocupa y desborda el lienzo y que amenaza con engullirnos mientras lo contemplamos.

jueves, 30 de octubre de 2014

SI ME ROBAN EL AMANECER

A fuerza de tener poder sobre nuestras personas, los innumerables dirigentes, organismos oficiales, instituciones, consejos y comités que rigen nuestras vidas son los dueños también de nuestro tiempo. Todos los años por estas fechas asistimos asombrados a un fenómeno no por repetido menos sorprendente: la madrugada del último domingo de octubre recibe el regalo de una hora más. Hay que acoplarse al horario de invierno para ahorrar, aducen las autoridades pertinentes. Y esas mismas autoridades deciden renovar anualmente el milagro de alargar un día, en la estela de los personajes míticos que detenían el curso del sol para culminar una hazaña o vencer a un ejército enemigo.

sábado, 18 de octubre de 2014

UN PAÍS DE LENGUA DESCONOCIDA

Una de las grandes ventajas de la literatura, de las artes en general, es que dejan fijadas para la eternidad ―o para ese simulacro de eternidad que es un periodo de tiempo más largo que el de una vida humana― los instantes de especial relevancia. No sé si los que me están leyendo compartirán una angustia mía que no acierto a disipar: la de no ser capaz de traer al recuerdo momentos de mi pasado que me pasaron inadvertidos y que luego se revelaron de gran trascendencia. La última conversación con alguien que desapareció poco después, la primera vez que vi a quien ocuparía un puesto fundamental en mi vida, el segundo mágico en que una persona pasó de ser un simple “otro” a convertirse en ese alguien en torno al cual parece girar la existencia toda.

sábado, 11 de octubre de 2014

MIS FOTÓGRAFOS (VIII)

El fotógrafo estadounidense nacido en Luxemburgo Edward Steichen (1879-1973) formó parte del movimiento denominado Pictorialismo, que pretendía elevar la fotografía a la altura de las otras artes y apartarse de la mera reproducción de la realidad por medios mecánicos. Eso llevó a los integrantes de este movimiento a captar imágenes con frecuencia difuminadas por la presencia de agentes atmosféricos o la utilización de filtros, así como a intervenir posteriormente durante el proceso del positivado. Aunque el objetivo de los pictorialistas era el de crear un arte independiente de la pintura, la influencia de esta última resulta evidente en esta fotografía tomada en 1902 y titulada El espejo. Son obvias las resonancias velazqueñas de esta figura femenina cuyo rostro se pierde en la sombra y cuyas facciones sólo podemos imaginar. La imagen es de una sensualidad extrema: la escasa zona de la anatomía que queda al descubierto nos habla más de la belleza de la modelo y posee mayor poder de sugestión que una pose más explícita. La iluminación que cae de pleno sobre el hombro desnudo y el punto de vista adoptado por el fotógrafo, que otorga el lugar de honor en el reflejo a la hermosa y delicada línea del cuello, operan el resto del milagro. Esta Venus del espejo moderna y recatada que deja tanto a la imaginación del espectador es un prodigio de sugerencias. Uno no puede evitar preguntarse qué pensaría el maestro Velázquez si le fuera posible contemplarla.

sábado, 4 de octubre de 2014

LETRA PEQUEÑA

Supongo que mi temprano amor por los libros se debe en buena parte a su abrumadora presencia en la casa donde transcurrió mi infancia. Muchos de los ejemplares que atestaban armarios y estanterías tenían el atractivo añadido de ser muy antiguos; para mí, todo lo procedente de otros tiempos era ya sólo por ello digno de mi atención. Lo antiguo siempre ha poseído a mis ojos una capacidad de sugerencia inigualable; por eso me cuesta tanto entender esa actitud adolescente tan al uso de despreciar lo que no está a la última.

jueves, 2 de octubre de 2014

LOS CUADROS DE SEPTIEMBRE (2014)


Desde hace un par de años, procuro que el primer cuadro del mes de septiembre guarde relación con la enseñanza y con el cercano retorno a las aulas. Esta vez la obra elegida nos obliga a viajar doblemente en el tiempo, ya que nos lleva hasta un artista italiano del Quattrocento que a su vez está evocando una época muy anterior a él. En 1464, el exquisito pintor Benozzo Gozzoli, autor de delicados y coloridos frescos que decoran numerosos edificios de Florencia, abandonó la ciudad que fue marco preferente de su actividad artística para trasladarse a San Giminiano. Allí realizó las pinturas del coro de la iglesia de San Agustín, en las que recogió episodios de la vida de dicho personaje, salpicadas con elementos más anecdóticos y ligeros. Estamos ante uno de estos últimos: la plasmación de la escuela de gramática dirigida por el santo le da pie a Gozzoli para crear una escena dinámica y divertida. Desde el niño que es felicitado cariñosamente por un adulto hasta el que está a punto de recibir golpes por su mal comportamiento, desde el que está concentrado en su trabajo hasta el que atisba por encima del hombro de un compañero, esta pintura mural es un repertorio de encantadoras actitudes infantiles. Casi nos parece oír el bullicio del abigarrado grupo de alumnos que abarrota los soportales. Todas estas figuras gráciles y llenas de movimiento se inscriben en un fondo arquitectónico de líneas rectas y serenas, creando un conjunto ordenado y a la vez bullente, equilibrado y pletórico de vida, como es característico de su autor. Y es que Benozzo Gozzoli pertenece a ese grupo de creadores que nos transmiten la idea de que el mundo puede ser un lugar hermoso y tranquilizador, siempre que haya un artista capaz de ordenarlo con su mirada.

sábado, 27 de septiembre de 2014

LECTURAS DEL PASADO VERANO (2014)

«Nuestros autores preferidos son no los que nos cuentan cosas sorprendentes o desconocidas, sino los que explican con palabras aquello que nosotros nos habíamos limitado a sentir», afirma Antonio Muñoz Molina en el primero de los ensayos sobre literatura que se reúnen en este volumen de título conciso y afortunado. Y es eso precisamente lo que experimento leyendo las reflexiones sobre la escritura de este autor que me gusta como novelista pero que me gusta todavía más cuando busca en su experiencia, cuando exhibe los mecanismos de su ficción o pasea su lúcida mirada sobre creaciones ajenas. Leer esta obra de Muñoz Molina está representando para mí encontrarme con mis propias ideas sobre el acto de escribir expuestas con la mejor de las formulaciones. De dónde surgen las historias, cómo se crean los personajes, la elección de la voz narrativa, qué parte de lector hay en todo el que escribe. Los textos de diverso origen que componen este conjunto ―conferencias, artículos, discursos― proporcionan una lectura fluida y llena de contenido; su título, extraído de una cita de Paul Theroux sobre la ficción, podría aplicarse también a la acción de enfrentarse a ellos: en efecto, leerlos es una pura alegría.

lunes, 22 de septiembre de 2014

VERANOS SOÑADOS

No hay estación que se disuelva más deprisa que el verano. Bastan un día nublado, una semana de trabajo, la simple acción de levantarse cuando aún no ha amanecido o la de meter los pies en un zapato cerrado, para que las largas jornadas de calor se alejen en el tiempo a increíble velocidad e ingresen en ese lugar mítico que ocupan los veranos pasados.

sábado, 13 de septiembre de 2014

PÁGINAS AL VIENTO

William Joyce es un escritor e ilustrador estadounidense, autor de numerosos libros infantiles, que ha participado en el mundo de la animación de la mano de Pixar (colaboró, por ejemplo, en la creación de los divertidísimos personajes de Toy Story y Bichos). Brandon Oldeburg es un dibujante y experto en efectos visuales que ha trabajado para Disney, Pixar y DreamWorks. En 2009 se juntaron para fundar Moonbot Studios, con la intención de disponer de un espacio donde dar rienda suelta a su creatividad en distintos formatos: películas, libros, juegos, aplicaciones informáticas. Fruto de su colaboración es un hermoso cortometraje que ganó en 2001 el Óscar al mejor corto de animación y que es un emocionante homenaje al poder de la lectura.

sábado, 6 de septiembre de 2014

GARABATOS EN EL DICCIONARIO

En los tiempos ―no tan lejanos como nos parecen ahora― de la bonanza económica, uno de los signos de que el nuevo curso se acercaba era el olor de los libros recién comprados. El delicioso, inconfundible pero imposible de definir, aroma que desprende el libro al que se libera de su precinto de plástico y que se abre por primera vez. Los alumnos acudían a clase con sus mochilas repletas de ellos, yo me dedicaba a abrir cajas que dejaban salir su maravilloso contenido de ejemplares adquiridos para la biblioteca del instituto. El olor a papel recién estrenado y a páginas por descubrir nos envolvía a todos.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

LOS CUADROS DE AGOSTO (2014)


El pintor polaco Stanisław Masłowski (1853-1926) es autor de paisajes y escenas de género realizadas con un estilo delicado y colorista cercano al impresionismo. Por lo que conozco de él, sus cuadros suelen producir una sensación grata y tranquilizadora en el que los contempla: son hermosos sin estridencias, armónicos, de cuidada factura. Nunca este artista apacible alcanzó un grado de emoción como el que logra en la obra que encabeza estas líneas, titulada Amanecer. Este cuadro produce una primera impresión de realismo fotográfico que una mirada más atenta consigue disipar. El disco solar con su mágico sendero trazado sobre las aguas es el foco principal de atención, y en torno a él se encuentran las siluetas trazadas de forma más precisa, las que tejen las ramas de los árboles en su complejo entramado. A medida que nos alejamos de ese eje central, las pinceladas se van haciendo más largas e inconexas, hasta llegar a la zona de imprecisión y oscuridad de la derecha del lienzo. El efecto es de enorme eficacia: el sol en su ascenso va arrebatándoles a las tinieblas los elementos de la naturaleza y volviendo nítidos los contornos. Desde que descubrí este cuadro en una de mis vagabundeos cibernéticos, no me canso de contemplar la riqueza de matices de una escena en apariencia monocromática, el increíble juego de las pinceladas que varían de consistencia y dirección. El pincel de Masłowski unas veces se desliza sobre el lienzo y otras veces lo puntea con precisión para crear las distintas texturas: la liviandad de las nubes frente al peso de las aguas, la belleza instantánea de un cielo en constante cambio frente a la realidad inmóvil de los árboles. Pero pese a todas estas consideraciones técnicas, sigo preguntándome por qué esta recreación de un tema archimanido me conmueve mucho más que las infinitas plasmaciones de amaneceres y puestas de sol que abarrotan la red. Y también ―es inevitable― qué misterio del arte hizo que un pintor discreto y correcto se alzara de repente hasta tocar cimas tan altas. De momento, no he encontrado explicación. Casi diría que me alegro.

domingo, 31 de agosto de 2014

FINAL DE VERANO

Por más que los cálculos astronómicos afirmen que la entrada del otoño se producirá por estas latitudes el próximo 23 de septiembre, es inevitable que la fecha de hoy suene a final. Los medios de comunicación se están encargando de recordárnoslo desde hace días: nos llegan noticias sobre los problemas en los aeropuertos y en las carreteras, consejos para afrontar con dignidad el retorno al trabajo, primicias sobre la programación de radios y televisiones para la próxima temporada. Los carteles de cierre por vacaciones se retirarán en breve de negocios y comercios. Todos hemos asistido a la tradicional escena de regreso al hogar de las familias del vecindario: padres, niños, abuelos y mascotas bajándose del coche con un despliegue de equipaje y un aire de cansancio digno de un ejército que se bate en retirada. Hoy he pasado frente a un café madrileño del que soy clienta habitual y que ha estado cerrado por reforma durante todo el mes de agosto. Aunque aún no estaba abierto al público, he captado un bullir de actividad a través de sus cristaleras: los empleados colocaban mobiliario, limpiaban, ultimaban detalles para la inminente reapertura. No cabe duda de que algo se nos escapa de entre las manos de forma irremisible en este 31 del mes cuyo nombre nos evoca calor y ciudades desiertas.

sábado, 23 de agosto de 2014

COSAS QUE NO VI EN EL LOUVRE

En el cuento titulado Austin, incluido en su libro Velocidad de los jardines, Eloy Tizón describe así la pasión de su protagonista por el arte: «El profesor Austin amaba los museos, y en otro tiempo no le había importado caminar durante varios días, durmiendo en hangares o cobertizos de distintos países, para visitar el cuadro que al llegar le decían que estaban restaurando, o alguna Piedra famosa que de todos modos se encontraba cubierta de andamios.» Este cuentista extraordinario posee la capacidad de hacer que mi memoria se ponga a funcionar. No sé si tendrá algo que ver el hecho de que compartamos año de nacimiento y que, a juzgar por la ambientación de sus relatos, hayamos vivido en un entorno similar en la infancia y la adolescencia. El caso es que leyendo Velocidad de los jardines me he detenido muchas veces a recordar anécdotas de mi propia vida, o simplemente asombrada porque las palabras de un extraño me produjeran tal sensación de familiaridad. Pero volvamos a los museos.

miércoles, 20 de agosto de 2014

VACACIONES PAGADAS

En 1936, el gobierno del Frente Popular instauró en Francia quince días de vacaciones pagadas para todos los trabajadores. La medida supuso una auténtica revolución: el obrero dejaba de ser una perpetua máquina de producir, el estado se preocupaba por su bienestar, por su condición de ser humano necesitado de ocio y de relaciones sociales. Los parques, las montañas, las orillas de los ríos y del mar se llenaron de turistas y paseantes dispuestos a disfrutar de sus días de asueto, maravillados por la nueva posibilidad que se les brindaba de disponer de tiempo libre sin el resquemor de estar perdiendo días de salario. La maldición bíblica de ganarse el pan con el sudor de la frente se tomaba una tregua anual de dos semanas.

domingo, 17 de agosto de 2014

EL VERANO DE GRAHAM GREENE

Desde hace unos años, aprovecho los veranos para subsanar lo que me parecen imperdonables lagunas en mi trayectoria de lectora. Este rescate estival está marcado por dos condiciones: el libro elegido debe tener unas dimensiones considerables, que lo hagan poco adecuado para el ajetreo del resto del año, y pertenecer a uno de esos autores reconocidos unánimemente como clásicos. Siguiendo estas pautas que no recuerdo haber marcado de una forma consciente, sino que más bien se me han impuesto solas como algo natural, el verano pasado fue el de Suave es la noche de F. Scott Fitzgerald, el anterior fue el de Grandes esperanzas de Charles Dickens, y este que empieza a declinar hacia su final ha sido el verano de Graham Greene.

jueves, 14 de agosto de 2014

EN EL BOSQUE

El fotógrafo español Antoni Arissa realizó en 1929 una sugerente serie de fotografías que responde al título de En el bosque. Se suele inscribir esta primera etapa de su actividad en el movimiento denominado “pictorialismo”, que aspiraba a conseguir para la fotografía una categoría parangonable a la de otras artes como la pintura. Los fotógrafos pictorialistas no querían limitarse a reproducir la realidad por medios mecánicos; por ello preparaban cuidadosamente las escenas que iban a captar con su cámara y acudían a la ayuda de filtros e iluminaciones artificiosas para crear imágenes alejadas de lo cotidiano.