martes, 27 de septiembre de 2016

REGRESO A CASA

El director chino Zhang Yimou vuelve por sus fueros después de explorar durante más de una década los mundos remotos y fantásticos de las leyendas de su tierra. Lo hace con una historia intimista, de pocos personajes, de escasa acción e intensidad emotiva; una historia que entronca, por tanto, con la exploración de los sentimientos humanos que caracterizó la primera parte de su filmografía. El título de la película que supone este viaje de retorno no me parece casual: Regreso a casa.

sábado, 24 de septiembre de 2016

LECTURAS DEL PASADO VERANO (2016) (II)

«Porque el conde Vogelstein era funcionario, como supongo habrán deducido por su espalda erguida, por el lustre de sus gafas de montura ligera y sofisticada y por ese algo, entre discreto y diplomático, en la ondulación de su bigote, el cual parecía contribuir en gran medida a la que, según los cínicos, constituye la función primordial de los labios: la activa ocultación del pensamiento.» Así se presenta ante el lector el protagonista de esta historia: apoyado en la barandilla de la cubierta de un barco, observando el trasiego de viajeros y operarios en el puerto de Southampton, en una escala de su largo viaje entre Alemania y Estados Unidos. No es una presentación casual (nada lo es en este maestro de la sutileza y los sentimientos soterrados que es Henry James), porque Pandora es una novela que habla de lo que captamos de los demás a través de la observación, de las dificultades para comprender al otro, del peso de los prejuicios a la hora de juzgar, de los sentimientos que se asumen demasiado tarde. Para ello, James se sirve de dos personajes antagónicos: un diplomático alemán destinado en Washington y una joven estadounidense a la que conoce durante la travesía que lo conduce a su nuevo destino. No en vano, la novela lleva por título el nombre del personaje femenino; si Otto Vogelstein es el observador al principio desdeñoso y poco a poco interesado, Pandora es el objeto de su atención, que va cobrando importancia hasta convertirse en el centro de su pensamiento y el motor de sus actos. Directa, espontánea, activa, llena de curiosidad, imposible de catalogar según las rígidas normas del Viejo Mundo, Pandora es una bocanada de aire fresco y un personaje enorme, que se va haciendo imprescindible para el formal diplomático y de paso para el lector. James elige como núcleo de la trama el momento sutil y resbaladizo en que los sentimientos derivan hacia el amor, cuando el que los experimenta no es todavía consciente. El lector tendrá un lugar privilegiado para observar el cambio de signo de las emociones de este personaje práctico, altivo y convencional, para simpatizar con su desconcierto y sus errores. Para observar, en definitiva, a quien está dedicado a su vez a la tarea de observar.

jueves, 22 de septiembre de 2016

LECTURAS DEL PASADO VERANO (2016) (I)

El verano del 2016 se va y me deja la satisfacción de haber combatido las altas temperaturas leyendo mucho. Algunos de estos libros traen asociado el rumor de las olas. Otros, la calma cegadora del mediodía. El calor de la madrugada enemiga del sueño, pero tan propicia para la lectura y los sueños en vela. O el tacto ajeno de las sábanas de una habitación de hotel. Al reunir todas sus reseñas aquí, la entrada resultante me ha parecido demasiado larga; procedo, pues, a dividirla en dos partes para publicarla en días sucesivos. No vaya a ser que precisamente el libro que pueda inspirarte a ti, amigo visitante del blog, se quede perdido en semejante profusión de palabras. Sería imperdonable.

jueves, 15 de septiembre de 2016

PECADORAS ARREPENTIDAS (I)

Varias escuetas menciones en los evangelios canónicos, alguna alusión enigmática en los apócrifos, más una serie de leyendas creadas por la fantasía y el fervor populares: esta es la fórmula que dio origen a uno de los personajes más atractivos de la tradición cristiana, que será elevado con el tiempo al nivel de mito por la imaginación de los artistas. Ya he comentado varias veces en este espacio mi fascinación por la figura de María Magdalena, fascinación que sé compartida por algunos de los lectores de este blog.

sábado, 10 de septiembre de 2016

AUSENCIAS

Conocí a Manuel Jesús Pineda en diciembre de 2010, en la ceremonia de entrega de los Premios Provincia de Guadalajara. Él había sido premiado en la modalidad de fotografía; yo, en la de narrativa. Estábamos ambos muy contentos. Puede pensarse que se trata de una obviedad, dada la agradable circunstancia que nos había reunido allí; lo que quiero decir es que la alegría se nos notaba a ambos especialmente. En concreto, recuerdo que Manuel se acercó a mí para darme una tarjeta en la que aparecía la dirección de su blog (yo por aquel entonces estaba haciendo mis pinitos como bloguera y apenas tenía nada que aportar en ese sentido). Me pareció una persona que rebosaba entusiasmo por su trabajo artístico. Cuando accedí a su blog, comprobé que es además un fotógrafo extraordinario.

miércoles, 7 de septiembre de 2016

EL TIEMPO DETENIDO

Leo mucho últimamente. Las altas temperaturas contribuyen a ello: entre todas las actividades que se pueden desarrollar en una inmovilidad casi absoluta (y con este extraño calor de finales de verano, la actividad física no resulta muy tentadora), la lectura es con diferencia la que más me apetece. Leo incluso varios libros a la vez, cosa que me resulta harto difícil en cuanto mi cerebro se diversifica para atender los asuntos del curso académico.

sábado, 3 de septiembre de 2016

LOS CUADROS DE AGOSTO (2016)

Estos elegantes personajes que se disponen a salir de caza como si iniciaran una coreografía son el emblema del mes de agosto en el libro de horas Très Riches Heures du Duc de Berry, iluminado a mediados del siglo XV por un extraordinario pintor anónimo. Es insólito que se cuele entre mis obras favoritas una que plasma una escena de cacería, pero no hay nada en esta imagen que resulte brutal o violento; cuesta imaginarse el pausado ritmo de tan refinado séquito alterado por la aparición de una fiera, de igual manera que los perros y las rapaces que acompañan a los humanos parecen tener una función ornamental, como los tocados de las damas o los adornos de las caballerías. Nada menos sangriento que este cortejo de figuras que se enlazan unas con otras con increíbles equilibrio y armonía. Como buena hija de su época, esta miniatura está llena de detalles candorosos y encantadores: la representación del sol como un anciano con barba que, curiosamente, parece conducir un carromato de cómico ambulante; los símbolos de Leo y Virgo recortados sobre un cielo estrellado; la ciudadela de cuento de hadas que se levanta en el horizonte; las ingenuas representaciones de la siega y de los bañistas en el río. Un mundo irreal, artificioso, en el que todos ocupan sin esfuerzo el sitio que se les asigna por nacimiento, plasmado por la mano experta de un artista con un especial sentido de la composición y capaz de crear los azules más hermosos que he visto nunca.

jueves, 1 de septiembre de 2016

TREINTA Y SIETE AÑOS CON BASTIÁN

Hace hoy treinta y siete años, en una mañana fría y nublada, un hombre estaba sentado en el interior de una tienda mientras las gotas de lluvia se deslizaban por el cristal del escaparate. El individuo en cuestión estaba cómodamente instalado en un sillón de orejas, fumando en pipa y leyendo (esto último no tiene nada de particular, dado que se trataba de un librero). Lo sé; como comienzo no es muy prometedor. Ni como comienzo de una entrada para un blog, ni tampoco como arranque de una historia. Y, sin embargo, la novela que se abre de esta manera consigue sorprender al lector desde antes de la primera línea, con una imagen que nos muestra el letrero del comercio, visto desde el interior:

domingo, 28 de agosto de 2016

LLAMADAS EN LA NOCHE

Colecciono detalles de ese creador de pequeñas cosas que despiertan enormes sugerencias que es Patrick Modiano. La última novela suya que he leído, Ropero de la infancia, no me ha fallado en ese sentido.

miércoles, 24 de agosto de 2016

MIS FOTÓGRAFOS (XII)

 
La fotógrafa nacida en Surinam Mariska Karto es de esas artistas fronterizas cuya producción se sitúa en la difusa línea entre la fotografía, el diseño gráfico y la pintura. Algunas de sus obras son difíciles de catalogar e incluso de reconocer; confieso que me costó un rato decidir en qué sección debía encuadrar esta imagen que ―de eso no me cabía ninguna duda― quería comentar en mi blog. El sustrato clásico del tema y su inspiración pictórica vinieron a aumentar, sin duda, mi desconcierto inicial. La manzana dorada de la discordia es una reinterpretación de la historia de las tres diosas griegas dispuestas a todo con tal de ser elegidas como la más bella, y se trata, en efecto, de una fotografía; eso sí, una fotografía con un grado de artificiosidad y elaboración que la entronca con nuestro concepto habitual de pintura. La textura nacarada de la piel de las modelos, su pose delicada y casi dancística, nos remiten de inmediato a los maestros del Renacimiento o a sus émulos de siglos posteriores, como Ingres. Karto ilumina la escena con el cuidado de un pintor en su estudio o de un diseñador de luces en un escenario teatral. Consigue así crear un ámbito sobrenatural, bello y maligno, en el que probablemente muchos sentimos el irrefrenable impulso de perdernos. Invito a los que hayan leído hasta aquí a que exploren el universo de esta artista fascinante. Está poblado de seres hermosos e inquietantes, en actitudes estudiadas, grandiosas, con cierto toque malsano. Es el territorio propicio para los que sienten un profundo desapego de la fealdad y el prosaísmo del mundo real.

domingo, 21 de agosto de 2016

LOS OJOS ABIERTOS

De las pinturas que decoran el tramo más largo que queda en pie del muro de Berlín, esta es mi preferida. Se titula Los ojos abiertos y es obra de la artista francesa Muriel Raoux.
 
 

jueves, 18 de agosto de 2016

LIBRETA DE LECTORA (II)

«Triste pero forzoso es admitir que los besos no recibidos han hecho más por la literatura que los besos recibidos».

Eloy Tizón, Merecía ser domingo (relato del libro Técnicas de iluminación)

lunes, 15 de agosto de 2016

POESÍA Y SILENCIO

Rindámonos a la evidencia: casi nadie lee poesía. Muchos de mis amigos y conocidos son asiduos lectores y, sin embargo, me sobran dedos de una mano para contar a los que en alguna ocasión abandonan otros terrenos más transitados ―el de la narrativa, sobre todo, pero también el del ensayo, la biografía o el texto periodístico― para adentrarse en ese otro territorio resbaladizo, evanescente, de las palabras que no siempre quieren decir lo que parecen pero que nos acercan a honduras que de otra forma serían inexpresables. Las que nacen de impulsos libres e inaprensibles, pero están medidas con la precisión que solo puede tener una palabra cuando se convierte en única y necesaria. Nadie lee poesía, es verdad. Y, sin embargo, he tenido a lo largo de mi vida sobradas muestras de su poder.

sábado, 13 de agosto de 2016

LA ESQUINA DEL CUADRO (V)

Hace más de dos años que no añado ninguna entrada a esta serie. Fue en febrero de 2014 la última vez que exploré la esquina de un cuadro, a la búsqueda de un detalle revelador. Desde entonces, he encontrado alguna obra que me habría gustado incluir en esta sección, pero que, por cuestiones técnicas (no siempre es posible conseguir una imagen con definición aceptable de un sector de una pintura), se me ha quedado en el tintero. Lo curioso del caso es que hoy añado una quinta parte a la serie y lo hago con una obra que no he llegado a ver.

martes, 9 de agosto de 2016

LAS VOCES DE BOLZANO

Con su habitual estilo demorado y majestuoso, Sándor Márai toma la figura del hombre de acción por excelencia y lo convierte en una excusa para reflexionar sobre el amor, sus recovecos y paradojas. Junto a él, sitúa a dos figuras que le sirven de complemento y contrapunto: un viejo que ama sin correspondencia y la esposa de este, una joven a la que nuestro protagonista estuvo a punto de seducir años atrás. Ellos son Giacomo Casanova, el conde de Parma y su esposa Francesca, los tres puntales sobre los que se apoya La amante de Bolzano.

viernes, 5 de agosto de 2016

FRAGMENTOS DEL MURO

Llegué frente al muro de Berlín ―el Muro por antonomasia― con la cámara preparada y cierta confusión de sentimientos. Es lo habitual cuando los monumentos o restos históricos remiten a un pasado demasiado cercano y, por ello, doloroso. Se puede perdonar, si no olvidar, el esfuerzo sobrehumano impuesto a centenares de campesinos para la construcción de las Pirámides; varios milenios de distancia se encargan de suavizar el efecto que ese detalle causa en la posteridad. Pero cómo retratar con curiosidad de turista una pared que supuso una gigantesca cicatriz abierta de extremo a extremo en el rostro de una sociedad durante casi treinta años.

martes, 2 de agosto de 2016

LOS CUADROS DE JULIO (2016)

Me maravilla la forma en que trabajan los grandes dibujantes: su proceso de creación recuerda al del escultor que va sacando de la piedra la forma que adivina en ella, dejando ciertas zonas de material en bruto para que recordemos el desorden original del que ha sabido extraer su criatura. Dicha técnica resulta evidente en este prodigioso Retrato de Maria Kolb, del pintor y grabador austriaco Christian Wilhelm Allers (1857-1915). En la línea tantas veces explotada de los retratos clásicos, deudores de las efigies de las monedas, Allers coloca a su modelo de perfil en una actitud que nada tiene de forzada ni solemne, sino que recoge la frescura y naturalidad de sus pocos años. Los cabellos que se escapan del primoroso peinado, la mirada seria y concentrada y las mejillas sonrosadas que se adivinan a pesar de la monocromía, dotan de extraordinaria vitalidad a este retrato infantil. El cuidadoso realismo con que se reproducen los detalles (los pliegues de la oreja, la trenza, las pestañas…) se va disolviendo con elegancia cuello abajo, hasta resolverse en una simple línea que marca el final del vestido sobre el escote, en un recordatorio de que este prodigio de vida que contemplamos es únicamente el producto de un lápiz sobre un papel.

domingo, 31 de julio de 2016

FAMILIAS DE PIEDRA

Descargo las fotos de mi reciente viaje a Berlín y de la cámara sale arte a raudales. Lienzos, pinturas sobre muros. Fachadas suntuosas y austeras, clásicas y ultramodernas. Esculturas por doquier: en jardines, edificios, fuentes, museos. Estoy dispersa y confusa como corresponde a quien ha visto muchas cosas de interés en un tiempo en comparación demasiado corto, pero un hilo sutil va uniendo varias de las imágenes mientras las ordeno y archivo en una carpeta de mi ordenador. Va así cobrando forma esta entrada que habla de la capacidad para transmitir emociones del que es en apariencia el más frío de los materiales: la piedra. Bajo su superficie se albergan sentimientos que unieron a personas desaparecidas hace siglos; se preservan para la posteridad los destellos instantáneos del amor, la camaradería y la lealtad, de la felicidad y del sufrimiento compartidos. Voy a hablar, en concreto, de familias. De parejas, de padres e hijos, de hermanos que han quedado detenidos en el tiempo, a merced de nuestra contemplación, sacados del interior de la piedra por la pericia de un artista.

miércoles, 20 de julio de 2016

FOTOGRAFIANDO SUEÑOS

Nacida como un modo de captar la realidad de forma fidedigna, la fotografía ha servido también desde sus mismos orígenes para crear mundos de fantasía. Es una lógica unión de contrarios: cuanta más sensación de existencia real se proporcione a lo imaginario, con más fuerza impactará en el cerebro del espectador. Es la misma razón que lleva a muchos pintores surrealistas a plasmar sus mundos oníricos con una técnica detallada y cercana en ocasiones al hiperrealismo. Un paisaje extraído de un sueño, un escenario imposible, un ser que solo habita en el cerebro de su creador: plásmalos de forma minuciosa, emulando las leyes físicas del mundo en el que nos desenvolvemos, y les otorgarás una increíble vitalidad.

viernes, 15 de julio de 2016

CARTAS DESDE EL ENCIERRO

Cuando lo saqué del interior de una caja llena de libros de segunda mano, ignoraba que estaba tomando entre mis manos algo mucho más grande que lo que parecían anunciar sus reducidas dimensiones. La caja en cuestión era parte de un donativo para la biblioteca de mi instituto; como se han producido varios a lo largo del curso, soy incapaz de precisar su procedencia. El caso era que se acercaban las vacaciones y yo pretendía establecer cierto orden entre los montones de libros viejos y con frecuencia polvorientos que flanqueaban ―hasta casi sepultarla― mi mesa de ordenador.

viernes, 8 de julio de 2016

UNA ORILLA DIFERENTE

Cuando llego a la playa a primera hora de la mañana, él ya está allí. Sentado en la orilla, en el punto en que las olas pierden su fuerza y se limitan a lamer con suavidad sus piernas inmóviles. Él mira con fijeza esa agua que lo rodea, le sube hasta la cintura, crea algún remolino en la arena del fondo y se retira al fin para volver a subir en breve. Su mirada es lo único fijo en ese constante movimiento de vaivén, en el trajín de los bañistas madrugadores que pasamos junto a él recibiendo en el rostro la brisa y el tenue calor de la mañana.

martes, 5 de julio de 2016

INICIALES QUE SON NOMBRES

He leído bastante a lo largo de mi vida sobre Emily Brontë (pocas figuras literarias me fascinan tanto como ella), pero desconocía por completo su historia de amor con Robert Clayton. Una historia atípica, intensa y truncada que, según narra Ángeles Caso en su libro Todo ese fuego, unió a la hija del reverendo Brontë con un muchacho de clase trabajadora en el tránsito de la infancia a la edad adulta.